viernes, 20 de julio de 2012

Adquisición de la primera lengua


Tabla de contenido
1. Las unidades sonoras y su organización
2. Período prelingüístico: el balbuceo
2.1. Etapas del período prelingüístico
2.2. Del balbuceo a las primeras palabras
3. Período lingüísticoy su evolución
3.1. Tipología de las simplificaciones
Conclusión
Bibliografía
Anexos









INTRODUCCION

El material que presento a continuación contiene la reflexión que hice tras leer el libro La Adquisición del Lenguaje escrito por Miguel Serra  publicado en el año 2000. En dicha reflexión trato el tema de la adquisición de la lengua abordado por  el autor del libro en el capitulo 4. La realización de esta reflexión tiene como propósito profundizar en torno a la forma en que los seres humanos adquieren su lengua. Además de hacer una descripción de las etapas que experimentan los niños en la adquisición de su primera lengua.

Este análisis reflexivo se desarrolla en las siguientes secciones: 1.Las unidades sonoras y su organización 2. Periodo prelingüístico: el balbuceo2.1. Etapas del periodo pre lingüístico2.2. Del balbuceo a las primeras palabras 3. Período lingüísticoy su evolución3.1. Tipología de las simplificaciones.

Para una mejor interpretación del tema se hizo necesario consultar libros, diccionarios, páginas de internet y los anecdotarios que como docente he ido archivando. Fue gratificante recordar la forma en que los niños van evolucionando en la adquisición de su lengua. Además de los recuerdos, me sirvió de mucho las observaciones que hice a mi sobrino de seis meses, Emmanuel, con lo cual pude constatar algunos aspectos descritos en el libro. Me produjo mucha satisfacción además el saber que todos los registros que logre recuperar sobre la forma en cómo los niños simplifican las palabras tendrían un uso muy especial.

Quienes sienten inquietud por el tema de la adquisición del lenguaje encontraran en esta reflexión explicaciones y descripciones muy didácticas que le permitirán adentrarse en este tema.



Síntesis del objeto

En este material se estudia el libro La adquisición del Lenguaje de Miguel Serra. El mismo aborda el tema de la adquisición del lenguaje en los infantes. Miguel Serra desarrolla los temas en ocho capítulos que son: 1. Introducción y conceptos básicos, 2. Psicobiología evolutiva de la comunicacióny el lenguaje, 3. Bases sociales y cognoscitivas del lenguaje, 4. La adquisición de las habilidades fonológicas y fonéticas, 5. El léxico inicial y su evolución, 6. Morfosintaxis (I), 7. Morfosintaxis (II), 8. El desarrollo de la pragmáticay al final del libroSerra anexó  una lista de palabras según su frecuencia y por edades.
Para los fines de este estudio reflexivo sólo abordo el capítulo número 4, La adquisición de las habilidades fonológicas y fonéticas. En este capítuloSerra desarrolla los siguientes temas: 1. Introducción, 2. Las unidades sonoras y su organización en nuestras lenguas, 2.1. Las unidades de procesamiento, 2.2. Revisión de las unidades jerárquicamente organizadas, 3. Período pre lingüístico: el balbuceo, 3.1. Desarrollo vocal: características, universalidad y posibles etapas, 3.2. De los sonidos producidos en el balbuceo a las primeras palabras: universalidad, continuidad y discontinuidad, 4. El periodo lingüístico, 4.1. Fenómenos en el léxico inicial, 4.2. Evolución de las estructuras iniciales, 4.3. Tipología de las simplificaciones, 4.4. Desarrollo del repertorio y orden de adquisición, 5. Procesos en la adquisición, 5.1. La evolución motriz y perceptiva, 5.2. Cuestiones acerca de la representación y el procesamiento, 6. Teorías tradicionales del desarrollo fonológico, 7. Modelos actuales, 8. Recapitulación sobre las cuestiones y teorías fonológicas y fonéticas en la adquisición.El autor en este capítulo se concentra en explicar y reflexionar en torno al lenguaje y la manera en que los seres humanos lo adquieren. Así mismo, Serra hace una descripción de las etapas del aprendizaje del lenguaje.
 
Análisis crítico

1. Las unidades sonoras y su organización

Es evidente que para saber cómo se adquiere el lenguaje se hace necesario conocer el aspecto anatómico  del ser humano. Me refiero a que el ser humano está dotado de varios órganos que, aunque su función principal no es la producción del habla, estos se coordinan para la producción de la misma. Iniciando desde la respiración (inspiración y espiración), luego que el aire es impulsado desde los pulmones hacia la laringe y de ahí hacia  las cavidades supra glóticas donde es modificado de acuerdo a la acción  de los órganos articuladores, se produce el material sonoro. Es decir que, este proceso se inicia en la cavidad infra glótica (pulmones, bronquios, tráquea) sigue a la cavidad glótica (glotis, cuerdas vocales) y concluye en las cavidades supra glóticas (faringe, cavidad oral y fosas nasales). Esto da como resultado una onda sonora o sonido. Recordemos que un sonido es una unidad material a diferencia del fonema que es la imagen mental de un sonido y que un conjunto de sonidos forman la palabra. Así pues, la onda sonora viaja por el aire y es percibida por los demás. En cuanto a la percepción, es sabido que para el ser humano las vocales son más perceptibles que las consonantes. Esto se evidencia cuando un maestro está dictando, ya que nunca hay confusión con las vocales, sólo con las consonantes; vemos que los alumnos piden una pronunciación más clara con el fin de percibir mejor el fonema. Esto se debe a que las consonantes más que un sonido provocan un ruido.

Para la producción del sonido los órganos articulatorios se preparan y funcionan de manera muy particular de acuerdo a la lengua; esto se debe a que cada una tiene sus particularidades en su sistema fonológico. Por tanto, la producción de un fonema puede variar de acuerdo a una lengua dada.

En tal sentido es bueno saber que, en el fonema existen unos rasgos fónicos que  contribuyen al contraste entre las palabras. Así que, partiendo de que esta reflexión se basa ante todo en la palabra porque esta se puede descomponer y/o juntar, considero importante recordar que un complejo fónico puede tener diferentes rasgosGarcía B. y de los Santos J. (2003)


Distintivo





Pertinentes
O
relevantes

Se refiere a las características fónicas que permiten una diferenciación de significados entre dos unidades. Por ejemplo las palabras poda y koda  /p/ /k/ tienen en común que ambos son: oclusivos, orales y sordos. Y de diferente que /k/ es velar y /p/ es bilabial. Esta diferencia es el rasgo distintivo.


indistintivo



Redundantes  o
comunes
Se refiere a las características fónicas semejantes, que no establecen diferencias semánticas. En el ejemplo anterior el hecho de que tanto /p/ como /k/ son oclusivos, orales y sordos.


prosódicos

A este rasgo lo determina la presencia o ausencia del acento. Por ejemplo: sábana y sabana.
Así pues, un contraste fonológico se da cuando dos palabras difieren sólo por un fonema. Por ejemplo: pápa/ mápasólo se distinguen porque al pronunciar ambas palabras vemos que la /m/ es más nasal. Sin embargo existen casos como el de las palabras pera y perasen los cuales pera tiene una ausencia de sonido /s/ y por ende el contraste no es solo fonológico, sino morfológico.
Esto se explica porque  “el fonema tiene capacidad para establecer diferencia de significados entre dos unidades lingüísticas significativas García B. y de los Santos J. (2003).

Volviendo a nuestro punto de partida explicaba que aunque este estudio se centra en la palabra se hace necesario señalar la clasificación de los fonemas hecha por la IPA (Asociación Fonética Internacional) en sonidos vocálicos y consonánticos Serra (2000).
                                           Se producen sin estrechamiento o combinan el grado de
Sonidos vocálicos              abertura y el lugar.

                                                          Combinan el estrechamiento en diversos modos y el lugar de
Sonidos consonánticos          articulación.


De manera más clara, los sonidos vocálicos son tonos que se producen por vibraciones periódicas y estos son los únicosque pueden recibir acento y formar un núcleo silábico. A diferencia de los sonidos consonánticos que no pueden formar un núcleo silábico y en lugar de tonos producen ruidos; esto se debe a que resultan de vibraciones no periódicas.
Anteriormente los estudios fonológicos se centraban en los fonemas; sin embargo, vemos como hoy en día se parte, como dije anteriormente, de la palabra (fonología autosegmental o jerárquica) y su composición. Al pronunciar una palabra no lo hacemos fonema por fonema (/b/-/e/-/b/-/e/) sino que estos se unen y al unirse varía su articulación.

2.Periodo prelingüístico: el balbuceo
Como ya sabemos los bebés son capaces de emitir sonidos (ondas sonoras) con estos sonidos pueden incluso llamar nuestra atención, aunque no estemos percibiendo un sonido del habla. Sin embargo, para producir un sonido del habla el bebé necesitaría haber desarrollado ciertas habilidades articulatorias y motrices. Los bebés no pueden articular palabras ni siquiera una vocal debido a múltiples razones: no han desarrollado el área de articulación, no tienen el control de sus órganos motores ni de los demás órganos que intervienen en la producción del sonido. A cierta edad los bebés pueden  distinguir algunos sonidos, pero no pueden producirlos. Será sólo a partir de unos meses después de haber nacido que estos imitarán dichos sonidos porque ya podrán controlar su respiración y los movimientos de los demás órganos. Es de este modo como se distinguen cinco etapas en el período pre lingüístico. Esto nos lleva a decir que el lenguaje se adquiere por etapas.
2.1. Etapas del periodo prelingüístico
2 meses: vocalizaciones  reflejas o etapa fonatoria
En esta etapa los bebés emiten sonidos debido a que sienten hambre, sueño o porque están incomodos por algo. Estos sonidos básicamente son llantos.
2-4: meses gagueo y sonrisas
Aquí emitirán sonidos diferentes del llanto. Veremos que estando cómodos y se podría decir que entretenidos con algo, estos pueden emitir chillidos y gagueos acompañados, en ocasiones, con sonrisas.
4-6 meses: expansión fonética. Juego vocal incipiente
En esta etapa los bebés empiezan a manejar un poco la respiración y los movimientos en la boca, para producir chillidos, vocales que ellos alargan y repiten como la /a/ y  se pueden ligeramente percibir algunas consonantes
6 meses en adelante: balbuceo canónico
En este progreso que experimentan los bebes llegan, a partir de los seis meses, a producir pedacitos de palabras, es decir, a la /a/ que emitían anteriormente se le antepone una /g/ o una /b/. Aquí vemos como el bebé controla su respiración al punto que puede variar su velocidad, ritmo y entonación. Posteriormente podrá incluir otras vocales como la /u/ y escucharemos una construcción parecida a:aaaábuadaaa. En todo caso nos referimos a que habrá un balbuceo reduplicativo (estructura segmentada parecida a bababa gaga) y un balbuceo melódico (se dan cambios de vocales y consonantes con contornos melódicos). No obstante el bebé se vuelve más observador siendo capaz de fijar su mirada en los labios de quien le habla y este hecho, sea quizás, el que propicie que estos imiten a los adultos y logren así adentrarse en la producción del habla.
10 meses en adelante
Se refiere al periodo propiamente lingüístico. A esta edad los niños ejercitan tanto la percepción como la producción. Se da lo que el autor llama juego vocal o sonoro.

Es lamentable que existan bebés con dificultad auditiva severa. En estos casos el balbuceo empieza a menguar llegando hasta el punto de desaparecer. Es decir que, un bebé emite sonidos como el llanto, el chillido y el balbuceo de forma natural, pero si no puede oír la lengua de quienes le rodean este se quedaría sin imitar y/o aprender el habla. Lo mismo sucede si un bebé crece en un entorno aislado de las personas, por ejemplo en la selva, lo más posible es que no aprenda a articular palabras,  aunque esto no quiere decir que no se comunique.Para el balbuceo que realiza el niño de los diez meses en adelante considero mas apropiado el concepto de “balbuceo conversacional” porque se trata de que el niño ya entiende algunas palabras y es capaz de producir algunas de ellas. De esta manera el niño se apropia de algunos términos de los que se usan en su entorno. Los que hemos tenido la  oportunidad de observar el desarrollo de un bebé sabemos que a esta edad ellos pronuncianuna o dos palabras y se ejercitan en los que Serra (2000) llama juego vocal o sonoro. Muchos psicólogos y pedagogos están conscientes de que en esta etapa el bebés se ejercita en cuanto a la percepción y la producción y por eso insisten tanto en que la forma de expresarse frente a los niños debe ser clara. También recomiendan que los términos que se utilicen sean de fácil asimilación y producción.

2.2. Del balbuceo a las primeras palabras
En este sentido Serra (2000) plantea que “la base sonora de la comunicación se construye a partir de los órganos y funciones propios de la especie y no de un uso añadido y mucho más tardío en la evolución tal como es el lingüístico” a este punto agrega que “la universalidad de la realización de los sonidos del balbuceo por parte de los niños tiene una clara base anatómica”. Como he expuesto en otros materiales, los órganos del ser humano tienen una doble función. En el caso de los pulmones, por ejemplo: la respiración es una función y la otra función es propiciar, por la expulsión de aire, la producción de los sonidos. Sin embargo se debe tener claro que un niño no desarrollará una lengua dada si no esta en contacto con ella. Es decir, el bebé  puede explorar solo la producción de sonidos más no la producción de un sonido del habla. Se quedaría sólo en el balbuceo melódico, ya que a partir de este es que el niño comenzará a imitar algunas de las palabras pronunciadas por los adultos de su entorno. En tal sentido Serra (2000) hace referencia al tema y cita a Jakobson (1941) porque este propuso que “las vocalizaciones en el periodo pre lingüístico no tenían relación con las de las primeras palabras y su subsiguiente desarrollo fonológico”


3. Período lingüístico y su evolución

Pasada la etapa prelinguistica donde el niño balbucea y logra la producción de algunas palabras entra en lo que Serra (2000) ha llamado  período lingüístico y, aunque este autor explica que “es difícil considerar las formas sonoras de esta etapa, como palabras”, particularmente pienso que sí son palabras, en su gran mayoría, porque no podemos perder de vista que el niño entre los 12 y los 24 meses explora y en punto juega con su capacidad de producir nuevas estructuras sonoras. No hay que olvidar además que, las produce intencionalmente y reconoce a que se  refieren. El autor pone como ejemplo:amamamaacon lo cual el adulto puede inferir que quiso decir mamá, pero estando en el contexto veremos que ciertamente el niño quiso decir mamá. No es que no tenga sentido, sino que el niño todavía se esta familiarizando con esta, que es su primera lengua. Tienen que haber emisiones extrañas porque hay que recordar que el niño tiene un registro de sonidos y que llevar ese registro hasta su materialización le resulta todavía difícil. Sin irnos más lejos, ya siendo adultos, en ocasiones, queremos pronunciar una palabra que tenemos registrada y en el intento la pronunciamos mal. Lo que le pasa a los niños a esta edad es algo similar.

Por tanto estas formas sonoras sí se pueden considerar palabras porque al escucharlas, aunque estén mal pronunciadas podemos entender su sentido y significado. Así pues, algunos autores hablan de “formas fonéticas estables o (consistentes)” centrándose en la forma sonora.
En cuanto a la evolución, al inicio del período lingüístico observamos que los niños producen palabras de 1 a 2 sílabas y, aunque, estas sean trisílabas o polisílabas estos la reducen a mono o bisílabas, respectivamente. De ahí que, muchos adultos caen en el error de asumir ellos estas palabras como la pronuncian los niños.

3.1. Tipología de las simplificaciones
Se atribuye a las simplificaciones hechas por los niños las que también hacen muchos adultos; hoy día, por ejemplo, escuchamos: tito por Víctor / tete por leche. Sin embargo, las reglas de simplificación se dan cuando los adultos reformulan lo dicho por los niños. 
La simplificación se refiere, pues, a las adaptaciones de una palabra que el hablante hace para facilitar su pronunciación; sea ampliándola o reduciéndola. Ejemplo: aba por agua.
Otro caso de simplificación es el de truncación en el cual se reduce la palabra, por ejemplo, se da el caso de niños de entre los 12 o los 24 meses que dicen mia  por comida. Aquí vemos que se reduce la palabra desapareciendo la primera parte de la misma. Ya en los niños más grandes se reduce la palabra eliminando la última parte de la misma: comia. No obstante el autor aclara que las pronunciaciones dialectales o idiolectos no se tratan de simplificaciones. Partiendo de esta concepción es pertinente aclarar cuáles simplificaciones pueden sufrir las palabras.

 









Conclusión

En definitiva, en la adquisición del lenguaje los bebés pasan de etapa en etapa; iniciando desde la simple producción de un sonido; pasando por un balbuceo en el cual se pueden percibir primero vocales y luego grupos o segmentos que se asemejan a silabas y palabras hasta llegar, gracias a la imitación de lo que escuchan, a la producción de palabras propias de su lengua materna. Es esta una experimentación voluntaria de palabras de fácil articulación. Es por eso que el ayudar a un niño a adquirir su primera lengua es una labor que requiere cuidado. En la mayoría de los casos vemos padres que en lugar de ayudar al niño o a la niña a reformular la palabra lo que hacen es asumir ellos este tipo de pronunciación. De ahí que, en nuestro país existen tantos apodos o motes y palabras simplificadas. Como es el caso, por ejemplo, de gueno por bueno, guevo por huevo, gomito por vomito y otros tantos casos que llenan de preocupación a la mayoría de los educadores y las educadoras. Sin embargo, existen casos en los que los niños tienen una clara conciencia entre el modelo de palabra que ellos perciben y el que articulan. Por ejemplo comentaba anteriormente de una experiencia que tuve con un niño de quinto grado que escribió mallana por mañana. Cuando le leí la palabra como la escribió (mallana) aclaró que no decía así, es decir tenía una percepción clara. Tras pedirle que leyera la palabra este leyó mañana, articulación clara también. Aunque este caso merece un estudio más a fondo nos sirve como ejemplo en esta parte.
Al concluir este análisis reflexivo no me queda claro, a pesar de todo, en que punto se separan y en que punto se relacionan la percepción y la producción. No obstante la forma en que  se adquiere el lenguaje resulta un tema apasionante por lo que pretendo orientar mis estudios hacia ese aspecto.



BIBLIOGRAFIA

García, Bartolo y de los Santos, Julio. 2003 “Fonética y Fonología (Enfoques Sincrónico y Diacrónico)”. Segunda edición. Editorial Surco.Santo Domingo, R. D.

Serra, Miguel. 2000. “La Adquisición del Lenguaje”. Primera edición. Editorial Ariel, S.A. Barcelona, España.



















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